Sunday, 6 February 2022
La Tabla de Flandes
La Tabla de Flandes
César se limitó a encogerse de hombros, criticando en tono calculadamente superficial la escasa originalidad de una historia que habia servido ya de empalagoso argumento para novelas y querida sobre todo -mueca despectiva- francesas y norteamericanas.El anticuario tenía la certeza de que nadie escarmienta en cabeza ajena, y que la única actitud digna de un tutor era sentarse junto al pupilo, cogerle la mano y escuchar con benevolencia infinita la evolución de amores, dolores, mientras la naturaleza seguía su curso inevitable.En materia sentimental, no hay que ofrecer nunca consejos ni soluciones ... solo un pañuelo limpio en el momento oportuno.No estoy jugando con peones blancos o negros, sin vida. Juego con seres humanos de carne y hueso.Todo es un tablero de ajedrez de noches y días donde el Destino juega con los hombres como piezasYo me refería a la vida misma, a esos otros sesenta y cuatro escaques de negras noches y de blancos días de los que hablaba el poeta ... O tal vez sea al revés: de blancas noches y de negros días.Como los galos vencidos por los romanos, que se negaban a pronunciar el nombre de su derrota, así él, se negaría, durante el resto de su vida, a recordar lo que descubría ante sus ojos la esterilidad de la gloria.El mundo no es tan simple como quieren hacernos creer. Los contornos son imprecisos, los matices cuentan. Nada es negro o blanco; el mal puede ser un disfraz del bien o la belleza, y viceverza. Un ser humano puede amar y traicionar a la persona amada, sin que por eso pierda realidad su sentimiento.La vida es una aventura incierta en un paisaje difuso, de límites en continuo movimiento, donde las fronteras son artificiales, donde todo puede acabar y empezar de nuevo a cada instante, o terminar de golpe, como un hachazo inesperado, para siempre jamás. Donde la única realidad absoluta, compacta, indiscutible y definitiva es la muerte. Donde somos un PEQUEÑO RELAMPAGO ENTRE DOS NOCHES ETERNAS.Eso era invetible, para madurar tenías que matarnos a todos ... para ser finalmente libre.Salvo que la victoria fuera precisamente eso, la derrota. Como Socrates al beber la cicuta.Lucha de la razón frente al misterio, destrucción de fantasmas que te encadenaban ... Y a eso añadele el descubrimiento de que el Bien y el Mal no están delimitados como en los cuadros blancos y negros del ajedrez. Todos los escaques son grises, matizados por la conciencia del Mal como resultado de la experiencia; del concimiento de los estéril y a menudo pasivamente injusto que puede llegar a ser lo que llamamos Bien.Settembrino, el de la montaña mágica .. La maldad, decía, es el arma resplandeciente de la razón contra las potencias de las tinieblas y de la fealdad.Tambien el jugador es prisionero -citando a Omar- de otro tablero de negras noches y de blancos días.Dios mueve al jugador y éste la pieza. ¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza de polvo y tiempo y sueño y agonías?1
Notas
1Pérez Reverte 1
Obras citadas
Pérez Reverte, Arturo: La tabla de Flandes, Madrid, Alfaguara, 2000.
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